La importancia de la fiesta del sacrificio del cordero para los musulmanes explica que se celebre prioritariamente en grandes espacios abiertos a las multitudes o en mezquitas muy grandes. Eso sucede en Marruecos o en Arabia, pero incluso en Catalunya, la comunidad musulmana pide o alquila locales para poder celebrar esa fiesta que tiene lugar setenta días después de la fiesta de final del Ramadán.
Otras celebraciones relevantes son las que se hicieron en Santa Coloma de Gramenet, en otro polideportivo municipal cercano a Badalona; en Vilafranca del Penedès, en una sala cedida por el Ayuntamiento; en Mataró, en la mezquita de Rocafonda; y en Calella, en una antigua fábrica. Pero al menos en otras cincuenta ciudades de Catalunya hubo plegarias más discretas en las mezquitas o en oratorios locales.