Los vecinos de Cabrera de Mar no han tenido tiempo de celebrar la recuperación de sus playas: los temporales se han llevado más de la mitad de la arena depositada hace poco más de un mes por Medio Ambiente. El fuerte oleaje de los últimos días -con olas de más de cuatro metros de altura- ha menguado sustancialmente las playas del Maresme. Las olas se han llevado gran parte de la arena del litoral de Cabrera de Mar, Vilassar y Premià que se regeneró con la aportación de un millón de metros cúbicos de arena y una inversión de cuatro millones de euros.
En el tramo regenerado en Cabrera, frente a los edificios Costamar, ayer había desaparecido más de la mitad de la arena depositada en diciembre, tras más de doce años de reivindicaciones. "La regeneración se ha hecho en una mala época porque los temporales de levante se llevan la arena. Ahora se ha perdido la mitad y como venga otro temporal se llevará lo que queda y volveremos a estar como antes de la regeneración", lamentaba ayer un vecino. La sobrecarga de arena ha propiciado, sin embargo, que los efectos del temporal no hayan sido tan dramáticos como antes de la reposición, cuando los embates de las olas llegaban hasta el colector de aguas residuales y ocasionaban averías y roturas.
En Vilassar los efectos del temporal son aún más evidentes. Sin embargo, el alcalde, Pere Almera, se mostró convencido de que "la arena volverá a la playa" y destacó que "si no fuera por esta actuación, y gracias a que la sobrecarga de arena ha actuado como defensa, las olas hubieran destrozado el paseo marítimo".