Barcelona se frota las manos ante la llegada, el próximo fin de semana, de 50.000 personas que participarán en el congreso mundial de telefonía móvil 3GSM. No hay ni una cama libre en los hoteles de la ciudad y alrededores entre el domingo 12 y el jueves 16 de febrero, y encontrar restaurantes durante esos días para comer y cenar será complicado. La palabra utilizada por el presidente del Gremi d´Hotels de la ciudad, Jordi Clos, sobre qué significa este acontecimiento para Barcelona es reveladora: "Es un escándalo", en el buen sentido, claro está.
"No sólo los hoteles de Barcelona están hasta la bandera, sino que establecimientos del Maresme, el Garraf y hasta de Tarragona y Girona se han llenado", explica Clos. La importancia de este congreso mundial, que se celebra por primera vez en la capital catalana y que presentará las novedades tecnológicas de la telefonía móvil, no es tanto por el número de visitantes, alrededor de 50.000, como por "la calidad y el nivel de estos visitantes", indica el responsable de los hoteleros.
"Este congreso tiene más repercusión que ferias tan importantes como Construmat o Alimentaria, ya que la mayoría de los participantes son de un alto nivel adquisitivo y hará un gasto muy significativo en la ciudad", dice Clos. En este sentido, pone como ejemplo que muchas de las habitaciones reservadas son dobles pero de uso individual.
"No hay que olvidar la repercusión mediática que este congreso tendrá para Barcelona y que durante estos días estarán aquí los mejores clientes de estas compañías, que son futuros turistas para la ciudad", añade el director del hotel Claris, José Luis Fernández. Presidentes, directores generales y altos ejecutivos de compañías de telefonía y empresas de telecomunicaciones asistirán al congreso y disfrutarán de la oferta de ocio y servicios de Barcelona.
Alrededor de 150 restaurantes del centro de la ciudad, de categoría media alta, han acordado con la organización del evento tratos especiales para los asistentes. "Buscan salones reservados, una copa de cava de bienvenida, algún detalle, en definitiva", señalan fuentes del Gremi de Restauració de Barcelona. Y para después de cenar, la organización del congreso ha elegido locales de copas del Port Olímpic y la zona de Marià Cubí. "Hemos reservado hasta unos 60 espacios diarios para que las empresas realicen sus reuniones, fiestas y cócteles más allá del ámbito de negocio del congreso", explica Marta Vila, directora de marketing de Ultramar Express, agencia oficial del congreso. Sólo durante la noche del 14 de febrero se celebrarán en la ciudad un total de 50 acontecimientos por parte de las empresas asistentes.
La repercusión de este congreso no se queda aquí. La contratación de yates para la semana que viene también se ha disparado, ya que son muchos los que han querido aprovechar la cercanía del mar para montar allí las oficinas o salas de visitas. También se han agotado los coches con chófer y los servicios de limusina. "Hemos recibido muchas peticiones para realizar excursiones por Catalunya; viene gente de Asia y América con mucho interés por el turismo cultural, sobre todo por las rutas de Dalí y Gaudí", explica Vila. Ya se han reservado salidas a la Costa Brava, Montserrat y Sitges.