Deliciosas, saludables y con muchas posibilidades culinarias, las alcachofas son uno de los productos más atractivos de los puestos de verduras en el ecuador del invierno. El preciado vegetal se acerca a su mejor momento, pero mantiene precios muy altos porque el frío de las últimas semanas ha ralentizado el crecimiento de los frutos y se recogen menos alcachofas.
Jordi Fradera, vendedor de la plaza Cuba de Mataró, coincide en señalar que los precios "han subido, porque con el frío falta alcachofa y hay mucha demanda". "La alcachofa murciana la hemos pagado en Mercabarna a 2,50 euros y la vendemos al público entre 2,80 y 2,90. Casi ha doblado el precio en dos semanas", dice Fradera. Este vendedor reconoce que se valora mucho más la alcachofa autóctona "pero tenemos poca: si necesitamos diez cajas, solo nos pueden servir tres".
La situación no es tan preocupante como el año pasado, cuando por estas fechas tres semanas de heladas continuadas mermaron casi la mitad de la cosecha del Baix Llobregat. "Desde mediados de enero se ha producido un parón, debido al frío y estamos recogiendo una cuarta parte de lo normal, pero en 10 o 15 días estaremos a pleno rendimiento", explica Albert Bou, un payés de esta zona.
En Catalunya hay unas 1.500 hectáreas dedicadas al cultivo de alcachofas. La producción en 2004 rondó las 20.000 toneladas y descendió a 15.000 en 2005 como consecuencia de las heladas. En el Mercado Central de Barcelona (Mercabarna) se vendieron el pasado año 10.000 toneladas, una cuarta parte procedente del Baix Llobregat y el resto de Castellón, Murcia, Alicante y Tarragona. Este enero se han distribuido desde este mercado 1.500 toneladas y el precio se ha incrementado un 17% respecto al mismo periodo del año anterior.
Por ello se han incrementado los precios en los últimos quince días, de manera que están entorno a los 3 euros el kilo y en algunos puestos se llegan a pagar hasta 4,40 euros. "Hay pocas y por eso están caras, pero si llega el buen tiempo, pronto empezarán a bajar", explica Francisco Rodríguez, un vendedor de la plaza Gran de Mataró. En este puesto, la alcachofa del Maresme se vende a 3 euros y la de Murcia a 2,50, el doble de lo que se paga en plena temporada, cuando lo habitual es que no superen los 1,50 euros. Para facilitar el trabajo a la clientela, Rodríguez vende también las alcachofas limpias y cortadas en bandejas "preparadas, que tienen mucho éxito. "Casi vendemos más arregladas que enteras", dice Rodríguez.