Sin embargo, la vertiginosa evolución tecnológica ha propiciado la interactividad en las webs turísticas, para las que el cambio más importante ha sido la posibilidad de poder hacer reservas en tiempo real. Eso para el público supone comodidad y garantía, aunque todavía sigue habiendo reticencias, sobre todo a la hora de emplear las tarjetas de crédito.
Esta circunstancia quizás sea la que hasta el momento ha hecho que el porcentaje de compra de los usuarios finales se mantenga aún bajo. Según datos de la agencia online Rumbo se puede comprobar que la reserva directa de hotel realizada por el consumidor a través de Internet fue sólo de un 3% en 2005, algo superior al 1% de 2004, pero baja si se atiende a las previsiones de 2007, cuando alcanzará el 11%.
Dinamismo
El uso de Internet ha supuesto sustituir el teléfono como canal de comunicación principal por la propia Red. La relación con los mayoristas y clientes se ha hecho más rápida gracias a las comunicaciones online, ya que antes el sistema funcionaba a través de cupos preasignados más rígidos y gestiones telefónicas.